Como resultado de un entrenamiento común en universidades de Estados Unidos estos comparten los mismos principios Neoliberales lo podemos ver con los Chicago Boys en Chile, el grupo de expertos economistas liderados por Domingo Cavallo en Argentina y la camarilla de Carlos Salinas de Gortari que tuvieron un rol crucial en el desarrollo de drásticas reformas del mercado.
Nace una nueva generación de lideres economistas formados en su mayoría en los EE.UU. creándose con esto una red continental entre Harvard - Chicago – Standford, que sirvió para esparcir las nuevas ideologías de la economía del mercado.
Las decisiones tomadas por los expertos en colaboración muy discreta con lideres de Estado como el Dictador Pinochet en Chile y el populista Menem en Argentina, significaron la creación de las políticas no tan transparentes; Grandes sectores de la sociedad eran excluidos de consulta y de participación; y las políticas eran benéficas sólo para las grandes empresas rechazando las necesidades sociales de las mayorías, acrecentando la inequidad en Latinoamérica.
Dr. E.W. Kemmerer, reconocido Profesor en economía experto de la Universidad de Princeton llega Latinoamérica a principios del XX, asesorando a los países en desarrollo. A pesar de la existencia de otros economistas Kemmerer se situaba dentro de los más famosos. Kemmerer asesora a sus clientes entre ellos Colombia, Perú, China y Bolivia en la creación de bancos centrales Independientes, bajo ciertas practicas fiscales integras y adquiriendo estándares de calidad oro. El panorama creado por Kemmerer les aseguraba un éxito en las líneas de inversión haciéndose atractivos a los inversionistas en términos muy favorables.
En era de mercados globalizados las sugerencias de Kemmerer sirvieron para ganar confianza en los inversionistas extranjeros teniendo acceso a nuevos créditos con razonables tazas de interés; muchos de los países voluntariamente se ven influenciados de esta nueva ideología de Kemmerer.
Sus ideas estaban apoyadas en el colonialismo caracterizado por el control de los países subdesarrollados a través de la fuerza bruta. Haciéndose el profeta de la nueva era en la cual los países de bajo rendimiento ahora eran controlados por el profesionalismo o por la asesoría de estos expertos respaldada en la ganancia de los inversionistas o el castigo de la fuga del capital.
Así como lo cita en su diario:” We arrive in La Libertad, Ecuador, after dark… took launch to Salinas, transferred to smaller launch, then to dug-out conoe and were finally ashore on the backs of natives.”
Este fenómeno de los economistas educados en el extranjero, fue particularmente notable en México.
1993 La Revista Economist describía a México como el poseedor de un gobierno económicamente especializado en el mundo, por la cantidad elementos que conformaban su gabinete.
Hoy es factible que los presidentes cuenten con estudios en economía y postgrados en los EE.UU. haciéndose como requisito indispensables para contar con las herramientas necesarias, asegurarse un mejor puesto y formar parte de la burocracia económica de México.
La demanda de economistas educados en EE.UU. llegó a ser un fenómeno tal (mainstream) del pensamiento actual. El punto central de esta teoría extremadamente ambiciosa de difusión, es la existencia de una “cultura racional global” antes mencionada por los modelos de Hegel, Keynes y Milton Friedman.
La Economía mexicana de la UNAM al ITAM
Durante la dictadura de Porfirio Díaz (1910-1917), se crearon condiciones ideales de infraestructura para promover el crecimiento nacional (carreteras, ferrocarriles, etc.), Fue particularmente conocido por un grupo de tecnócratas con el nombre “los científicos” bajo la influencia de las filosofías europeas y las teorías económicas positivistas. Estos fueron en realidad abogados que interpretaban la economía antes de ser economistas en el más amplio sentido de la palabra. La desigualdad en la distribución de la riqueza condujo a conflictos que terminaron con la Revolución mexicana, pasando por la incertidumbre política y estancamiento político (1919-1929).
La depresión mundial de los años treinta prolonga esta situación.
El presidente Cárdenas de ideología izquierdista (1934-1940) otorgó al Estado un control gubernamental sobre sectores básicos de la economía del país. Cárdenas lleva a cabo una serie de acciones populistas que consisten en la sustitución de importaciones, y en la creación de una industria nacional capaz de autoabastecerse, decretando la nacionalización de varios sectores claves de la economía, como la energía, las minas, los transportes y las comunicaciones, bajo la política proteccionista, gravando fuertemente los productos del extranjero, multiplica las barreras aduanales y limita la inversión extranjera.
Económicamente hablando la historia moderna de México comienza a principios de la década de 1940, cuando el país se encuentra en un proceso de crecimiento muy similar al periodo del presidente Porfirio Díaz muy conocido como el “despegue” de la economía mexicana moderna.
Dentro de la política económica de estos años, se destaca la fiscal. Con incrementos cuantiosos del gasto público. Mediante las herramientas de la oferta y la demanda, se puede analizar los efectos de la política fiscal y del incremento de la inversión.
La organización administrativa del país garantizaba una presencia territorial del Estado -Nación en todo el país, por la red de grandes empresas públicas como PEMEX, TELMEX, CFE.
Paralelamente a estos fenómenos la carrera de economía se inaugura después de la Revolución, estableciendo nuevos programas de estudio en la Universidad Autónoma de México (UNAM).
Los fundadores de esta escuela de economía estaba conformada por directores de gobierno y otros particulares que jugaron importantes roles en la construcción de las nuevas instituciones de gobierno tales como el Banco Central.
Estos estudiantes de economía eran educados específicamente para ser contratados en los puestos de gobierno aún sin terminar sus estudios y muchos otros ya formaban parte del gobierno y fueron empleados mucho antes de que iniciaran sus estudios profesionales.
Muchos de los fundadores y maestros de la escuela Nacional de Economía simpatizaban con Cárdenas, como de las teorías de Marx y el Socialismo.
1930 en el ámbito mundial las ideas de Keynes empezaban a ser conocidas, pero dichas traducciones al español de estas teorías no estarían disponibles en México hasta 1942. Sin embargo la economía mexicana se funda desde sus inicios baja los estándares internacionales por expertos.
El ITM se funda como respuesta del sector privado y otras diferentes organizaciones opositoras al gobierno de Lázaro Cárdenas, uno de ellos fue la Asociación Cultural Mexicana que propuso una escuela de economía ajena a las ideas izquierdistas de la UNAM.
Las instituciones fundadoras del ITM incluían a siete de los más representativos bancos y compañías industriales de la ciudad de Monterrey (Cervecería Moctezuma, Fundidóra y el Banco Central Mexicano). El teórico más citado para dichas instituciones fue John Maynard Keynes.
Tanto la UNAM como el ITM estaban enfocados en enfatizar las diferencias entre países desarrollados y países en desarrollo, así como la necesidad de la intervención del Estado para rescatar a México del rezago económico.
Siendo Echeverría presidente del país aplica nuevas reformas en los programas académicos de la UNAM. Los cambios implementados 1975 fueron designados para satisfacer las demandas izquierdistas de alumnos y profesores, creándose con esto un programa básicamente Marxista donde se les exigía cursar 7 semestres de esta teoría en los diferentes departamentos de dicha institución.
Las nuevas generaciones egresadas de estas carreras ya no eran las necesarias para este modelo económico existente por lo que se les reubico en otros trabajos fuera del gobierno, como profesor de tiempo completo.
El ITM se convierte en el ITAM y sería ahora el instituto que formaba a los nuevos
líderes economistas con ideologías de libre mercado.
Con el gobierno de Miguel de la Madrid (1982-1988) es abierto el mercado al exterior:
El ITAM adquirió gran importancia así como otras instituciones privadas como la Universidad Anahuac y el Tecnológico de Monterrey por compartir estas mismas ideologías.
Ernesto Cedillo es el primer presidente en contar con una carrera de economía y tener especialidad en el extranjero, sin embargo el presidente Salinas estudió economía en la UNAM y posteriormente una especialización en economía política y gobierno en Harvard.
La “camarilla” estaba formada por una red política de relaciones patrón-cliente, de individuales que toman el papel de lo que muchos autores llamaran tecnócratas políticos.
El Banco de México apoyó el desarrollo y la internacionalización de la economía otorgando becas y transformando los programas académicos del Colegio de México y la Universidad de Nuevo León. La americanización del ITAM se le atribuye a Gustavo Petricoli con estudios en Harvard y Francisco Gil Díaz con estudios en Chicago.
Para 1976 la Universidad de Chicago se le consideraba el destino para los graduados del ITAM. Este mismo año los autores más citados fueron Gary Becker y Milton Friedman.
Otro de los apoyos que el gobierno otorgó fue la creación del CONACYT para que los estudiantes destacados tuvieran la oportunidad de estudiar en el extranjero becados condicionados a retribuir sus conocimientos adquiridos.
Algunos autores como Evans, Cardoso y Faletto (1979) afirmaban que esta independencia adquirida con estos procesos haría que los países en desarrollo se estancarán permanentemente en su rol de subordinación en la economía mundial. Otro de los puntos de vista era que se podría acrecentar las relaciones internacionales.
Los 1970’s representaron un periodo híbrido en cuál se otorgaron prestamos desmedidos por parte de los bancos Internacionales e inversionistas extranjeros en Latinoamérica y otros países de tercer mundo. A partir de esa fecha la deuda externa adquirida empieza a crecer desmesuradamente, siendo México presa fácil para nuestro vecino del norte que buscaba controlar la producción de nuestro petróleo.
De los más representativos Chicago boys mexicanos hay que tomar en cuenta a Francisco Gil Díaz (Director del ITAM), Pedro Aspe (Ministro de Planeación y Presupuesto), Jaime Serra Puche (del Colegio de México) y Herminio Blanco (asesor del Director del Departamento de Economía del Estado).
La posición de los economistas de libre mercado en México se vio reforzado por el deterioro en la situación macroeconómica del país, al mismo tiempo acelerado por el terremoto de 1985 y la caída de los precios del petróleo en 1986 que nos llevo a la devaluación radical del peso mexicano.
Natalia
Hace 16 años
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